jueves, 7 de mayo de 2009

Como no hacer un cover de...


Está es una sección robada originalmente de Zombie Eaters. Estoy seguro que el creador intelectual de la misma (Lady Littlekilla) no tendrá problema alguno en dejarme usarla para mis morbosos propósitos...

Navegando por el Yotuve en búsqueda de algún cover interesante me topé con un antiguo video conocido que, cuando estoy deprimido, me ha sacado de apuros en varias ocasiones. Entonces, decidí hacer una pequeña selección de algunas de las versiones "menos agraciadas" del mundo del rock.

Iniciamos en el ámbito amateur. ¿Quién no ha cantado nunca bajo la regadera? ¿quién no se ha emborrachado alguna vez y gritado a todo lo que da con los amigos? Hay alguno que otro que incluso se toma el atrevimiento de grabarse. Y está bien, no pasa nada, en verdad, en la intimidad todo se vale, y si uno es feliz ¿qué más da? El problema radica cuando se pierde el piso y comenzamos a creer que por dejarnos el bigote y el pelo en el pecho uno puede llegar a alcanzar los tonos de Freddy Mercury. Debo mencionar que en ocasiones los allegados son los verdaderos culpables, tratando de ser amables ocultan la verdad, piensan que, tal vez, es sólo una etapa; incluso llegan a animarlos.

Para todos aquellos que acostumbran alentar a sus conocidos sin importar que tan grave parezca la situación, un consejo; cuidado pues, que el resultado puede terminar en algo como lo siguiente, señores:



¿Ven lo que pasa? Ahora supongamos, que no eres únicamente tú el que cree que ha sido bendecido con el don de las artes musicales. No, son cuatro o cinco "virtuosos" más, y por azares del destino, llegan a convergir en una misma escuela, una misma generación, incluso tal vez, en un mismo salón de clases. Digo esas cosas pasan. Si existe Dios, también el Diablo. Y entonces, tenemos ahí a un grupo semiprofesional. Lo que me lleva a mi segundo consejo: no mezclen negocios con el placer. Si deciden organizar una fiesta cerciórense, repito, cerciórense bajo cualquier circunstancia que el invitar a su grupo de amigos a tocar es una buena idea:




Todo lo anterior puedo aceptarlo, ces´t la vie, ¡que más da! Pero ¡coño, no mames las bolas del dragón! Cuando tienes todo un equipo de profesionales, gente seria cuidando tu imagen y tu espalda, cuando vendes miles de discos, llenas estadios y has vuelto loca a toda una generación de mujeres que todavía suspiran y bailan con sus escobas en espera del Leonardo DiCaprio que se congele las bolas en gentil acto de sacrificio por ellas; ¿que necesidad tienes de hacer un ridículo de tal magnitud como este?



Una de las canciones emblema del rock interpretada por la antítesis del género mismo: Celine Dion. Y haciendo dúo con una mujer que se hace llamar Anastacia. Los primeros segundos del video, por otra parte, son impagables. Verla tratar de hacer, lo que yo supongo es, un poco de Air guitar salvaje, y luego el ataque de chiripiorca que le da en un intento de emular el clásico paso de Angus Young, estan grabados en mi memoria, y en la de mi computadora y en un disco compacto de respaldo. No es algo que uno quiera perder por un descuido estúpido, porque si llega a pasar el mundo va a ser un lugar menos colorido.

Por ahí leí que los italianos acostumbran a decir no mezcles la mierda con el chocolate, a lo que me gustaría agregar: ¡felicidades, señora Dion! la combinación le quedó sublime.

miércoles, 6 de mayo de 2009

ROJO, VERDE…ROJO.


Era temprano por la mañana pero el tránsito vehicular ya comenzaba a ponerse pesado. Ajustó de nueva cuenta el espejo retrovisor y metió primera. El semáforo se perdió de vista en el instante exacto cuando este mutaba del introvertido amarillo al inflexible rojo. Un claxon sonó atrás para perderse en la lejanía. Un automóvil lo rebasó al doble exacto de la velocidad que el mantenía y se alejó zigzagueando entre otros carros allá adelante. Alguien se atrevió a pitarle y asomó la mano en una especie de saludo deforme, pero nada más.

A modo de copiloto viajaban dos botellas gemelas de plástico, llenas de un líquido naranja. Bailaban lento y silenciosas; en vaivén hipnótico a lo largo de todo el asiento. Comenzaron a transpirar. Encendió el estéreo. Sin mirar el reproductor adelantó varias canciones hasta la deseada. La repitió varias veces; sólo para aquella estaba del humor correcto.

Otro semáforo.

Rojo. Como una negación de su ser. Dios diciéndole al oído: tú no.

Apenas se hubo detenido un muchacho saltó hacia el panorámico con instintos depredadores ya olvidados por el hombre. Con una franela, alguna vez antes de Cristo roja, comenzó a limpiar el cristal apuradamente con movidas circulares. Mientras; dentro del vehículo, el otro joven buscaba algo dentro de las bolsas del pantalón. Rozó una moneda con la yema del dedo medio, pero no pudo avanzar más - ¡coño! – se dijo entre dientes. Sacó la mano y removió algunos papeles en la hendidura junto a la palanca de velocidades. Peinó con la vista las nuevas partes descubiertas.

Verde.

Con un ademán y sin pronunciar palabra alguna le entregó una vasta explicación que llevaba por título Para la otra al muchacho del cruce. Este acepto aquél monólogo mímico de un movimiento. Sacudió su trapo de un sólo jalón y, sin replica alguna, se dio media vuelta. Un espectro de polvo se desvaneció rápidamente a sus espaldas.

Tramo largo.

Aceleró, comenzaba al fin a recuperar el tiempo perdido. Súbitamente, un rayo de luz lo golpeo en la cara; culpa de una ligera curva en la calle que finalmente lo puso exactamente de frente al sol. En acción defensiva y natural de un hombre a punto del Knock Out, bajo la visera. Varios papeles se dejaron caer de ella, todos en movimientos dispares, trazando garabatos y figuras indescifrables. Los más nobles se entregaron a las piernas del conductor como niños asustados corriendo a la seguridad del padre luego de que una travesura ha salido mal. Los rebeldes, por su parte, huyeron furtivos, escandalosos; bajo el asiento y entre los pedales.
Sin embargo, el cabecilla del motín, un recibo de la luz aún no pagado, fue más atrevido todavía: se lanzó a la cara del conductor para luego aprovechar la corriente de aire y escapar por la ventanilla. Sin percatarse de la exitosa fuga, el conductor soltó un -¡puta! al contemplar el desastre. Aprovechó la proximidad de un nuevo cruce para disminuir la velocidad y recoger todo lo que pudo.

Marcha lenta.

Pasó el tope que precedía ceremoniosamente la intersección, cual criado anunciando la llegada inminente de algún noble. No hubo inclinaciones de cabeza.

Comenzando esta nueva esquina se formaba un cuello de botella que únicamente permitía el paso de un automóvil a la vez. Aceleró desenfadadamente al tiempo que, más adelante, un hombre trotaba apresuradamente junto a su bicicleta, tratando de cruzar la calle. Se vio obligado a reducir la velocidad de nueva cuenta. El hombre atravesó la calle hasta un punto donde los carros estacionados le bloqueaban el camino. Al pasar junto a él, el joven lo siguió con la mirada hasta donde el ángulo natural de su cuello se lo permitió, luego de nueva cuenta, aceleró. Esta vez, por fin, ante la calle despejada. El escape bramó por el repentino cambio de velocidad. Al mirar por el retrovisor observó que el hombre de la bicicleta había encontrado refugio entre dos autos y únicamente su bicicleta asomaba un poco, marcando la línea divisoria entre él y los carros en movimiento.

Un golpe seco en la parte delantera del coche le hizo volver la mirada al frente, sólo para toparse con un panorámico destrozado y oscurecido.

Frenó.

El bulto retrocedió, se deslizó sobre el capirote y cayó al asfalto acompañado de un sonido hueco que nada más los neumáticos delanteros alcanzaron a escuchar.

El cristal, como adornado por decenas de telarañas sobrepuestas se negaba a desmoronarse. El epicentro del golpe estaba coronado con una mancha carmesí traslucida y adornado con un caos de vidrio y astillas.

Respiró, pero le fue imposible tomar mucho más aire del que hubiese deseado. Al frente: la imagen rota del mundo; sucio, sangriento e irreparable. Atrás, mirando por el retrovisor, las personas comenzaban a bajar de sus automóviles, todos fantasmas de una fotografía nítida de alta resolución que le indicaba que todo estaba bien.

Agalloch, un diamante americano


Otra de las bendiciones de la globalización. El Folk de los ingleses, el Black de los nórdicos y el Dark de los germanos. Y buenas dosis de Atmospheric y Doom. Y más o menos por ahí ya tenemos el rumbo de está grandiosa banda de Portland.

En el año de 1995 John Haughm tuvo un mes de la puta-madre: perdió el trabajo, su banda Aeolachrymae estaba a punto de la disolución, casi se mata en un accidente automovilistico y lo bombardearon problemas con amigos, la bebida y la escuela. ¿Y sabes algo? me alegro. Gracias a todos esos sucesos Agalloch existe. Hay quienes se enfrentan a situaciones parecidas y tiran la toalla. Desparraman sus sesos a las tres de la madrugada en todo lo ancho de una de las paredes de su habitación. Afortunadamente para nosotros,Haughm es la cara opuesta de esa moneda. El que es el vocalista, guitarrista, baterista y principal compositor de la banda tomó las bridas de su caballo y lo regresó al camino. Le metió un disparó piadoso a su antigua banda y se puso a cabalgar de nuevo.

Como su nombre hace referencia (agallochum, es el término usado para ciertas resinas con olor a madera ), el sonido del grupo está ligado a una experiencia completamente sensorial. Con influencias tan variadas que van desde la música de bandas tan disímiles como Amorphis, Coil, Bathory, o The Nursery y el cine de Jodorowsky, Jarmush, Lynch y Fulci por nombrar algunos, escuchar un disco de Agalloch es tomar un paseo por sus bosques de imagenes que se van levantando con cada paso que das. Entrelazados todos, como sus canciones, en una corriente tenue que te arrastra y te pierde, como una droga, que te arranca la conciencia del cuerpo y la dispara lejos y la sacude de su aturdimiento. Agalloch es como la depresión debe sonar: fuerte, clara y profunda.

En 1996 sacan su demo From Which of This Oak y 1998 es el lanzamiento oficial de su primer álbum Pale Folklore el cual fue recibido con muy buenas críticas. Hasta el día de hoy cuentan con tres albumes, varios EP´s y un Split. Verdadera joya de la música actual norteamericana, Agalloch es una banda que, si la marea es favorable, tiene aún mucho más que ofrecer.

Los discos oficiales son:
  • Pale Folklore (1999)
  • The Mantle (2002)
  • Ashes Against the Grain (2006)


jueves, 23 de abril de 2009

El dia que la tierra se detuvo


¡Filtrala, caon! ¡Pasa,pasa! y el balón toca mis pies. Le regreso en corto el pase y la pelota termina dentro de las dos piedras que fingen ser portería. ¡A huuuevooo! ¡Puta, ni practicado mil veces! ¡Nos salió lo Romario y Bebeto! - ¿Quienes? - pregunta mi circunstancial compañero de equipo. No mames, no mames ¿cómo que quienes? Romario y Bebeto. El silencio en su rostro indica la necesidad de más elementos para descifrar el enigma. Romario/Bebeto/Brasil/Mundial del ´94/Penales/Italia/Roberto Baggio.

Ya me sentía desesperado cuando llegó la estocada final:
nel, no me acuerdo, taba yo muy morro, viejo. ¡Chinga toda tu reputisisíma madre! escupo para mis adentros. ¿Viejo? -pregunto, tratando de mantener la serenidad y volteo la vista hacía mis amigos en busca de apoyo.
Imagen en
slow motion - Adrián, colorado tosiendo seco sin parar; Juan, seminconsciente desparramado en el concreto de la cancha; César, manoteando y gritando algo que no entiendo, en doctrina lavolpista pura; Román, tallando su rodilla izquierda tratando de sacudirse un calambre y Wilberth y Jean, sudando y bufando con los ojos saltones, mientras aprovechan los segundos de descanso. Y ahí, ahí nos llevó la puta madre diría nuevamente Felipe Ferras Gómez.

Sentí que una trusa strech subía hasta mi ombligo, me apretaba los testículos y se me metía en los callejones. Caí en cuenta que la camiseta que traía puesta era la de Luis Donaldo Colosio. Se me aflojaron los dientes, se pelo se me comenzó a caer a mechones. Súbitamente perdía el control de la próstata. Y los chavos de la banca contraria se reían de-no con nosotros.
Un
maitrito más. No es algo progresivo, no es levantarse y contar más de diez pelos en la almohada y ¡K.O! no es como saber que se viene la gripe porque los mocos te escurren de la nariz. Es la violencia de un choque de carros frente a frente a 140 km/h. Es el machetazo a la yugular en una película slasher. Apagón de luces. A dormir.
La muerte es instantánea sí, pero deja una imagen estática en la pupila que permite unos segundos de lucidez. La toma omnisciente y explicativa al final de la pelicula, esa que da paso a los créditos:

Se pide surtido no maciza, porque lo bueno está en el hígado, la morcilla, el castacán y el entresijo. La Coca-Cola
triple en envase de cristal sabe mejor. Nadie conduce como tú. Optimus Prime es el mejor robot que se haya creado (los mechas son una estupidez). Borra a las Teens de tu sección favorita del porno, en la de Milfs está lo bueno. Baise-moi (Viólame) es la película más controversial del cine. Clint Eastwood y Andrés García (con o sin bombita) son el ejemplo andante de la virilidad. Los pepsilindros, la cajita Sonric´s y los tazos si eran promociones y no chingaderas. Tus pornostars favoritas son Jenna Jameson, Asia Carrera, Jill Kelly y Chasey Lain. Al menos una de las protagonistas de Salvados por la Campana figuró en algún momento de tu vida en tu lista de las mujeres más sexys del planeta. Los Simpsons son el referente más directo para ejemplificar y/o comparar cualquier cosa. David Copperfield es un chingón (no mames guey, desapareció la Estatua de la Libertad). El verdadero Team A debió ser Hulk Hogan, Chuck Norris, Bruce Lee, Mister T, Arnold Schwarzenegger, Stallone, Van Dame, el actor que la hizo de Ninja Americano y el Señor Miyagi. Para referirte a la escena de Bajos Instintos en la que Sharon Stone abre las piernas y enseña los peligrosos usas palabras como "clásica" y "mítica" o ya de plano frases como "la escena más chingona y sensual en la historia del cine". Usas palabras como "peligrosos", "chicharrón" y "chupos" para referirte al vello púbico, los senos y el sexo oral, respectivamente. Zelda: Ocarina del Tiempo es y será el mejor videojuego de todos los tiempos. Los Toros de Chicago de Jordan, Pippen y Rodman son y serán el mejor equipo de la NBA ( así es, de todos los tiempos). Videocassete Beta no es un término ni remotamente extraño. Los Pancholares deberían ser la moneda nacional de nuestro país. Tu signo zodical es un buen nombre para tu futuro expendio de cervezas. En efecto, quieres poner un expendio o una tortería (eso si deja). Viste a Maggie Hegyi convertirse en mujer y al Gus Rodriguez en abuelo. Love Machine contra el Blue Panther (con máscara por supuesto) y Connan contra el Perro Aguayo (padre, por supuesto también) son las mejores rivalidades que ha dado la lucha libre mexicana.
Y por último; enlistas cosas que demuestran que en verdad estás obsoleto. Consideras hacer varias listas más porque te faltaron demasiadas cosas.

Como te decía. Fuera luces.

Cruce la cancha lentamente. Me senté junto a mis amigos y recuperé gradualmente el aliento mientras esperaba que los latidos de mi corazón volvieran a la normalidad y que el dolor en el brazo se disipara.
¿Tons que pedo? - dije - ¿nos echamos unas helodias mientras le vemos los chicharrones a la Jenna en mi VHS?

miércoles, 22 de abril de 2009

Wendy O. Williams: antes de que la burguesía nos alcance...

Y es que no siempre fue como ahora: princesas a la moda con voces dulces cantado sobre amores no correspondidos, luciendo malas con riffs de guitarras ponchadas y melódicas de fondo. Hubo una época en el la que el rock significaba algo más que rimel negro y problemas con la bulimia. La época de Wendy O. Williams; y no había pendejadas.
Stripper, artista, vocalista y activista en pro de los defensa de los animales salvajes, Wendy se comió el mundo, lo devolvió y lo pateo a la chingada y fue porque así lo quizo. Sigue siendo una de las mujeres más respetadas dentro del rock, el punk, el metal e infinidad de géneros más y el que no comparte ese respeto es porque no ha escuchado verdaderamente su trabajo. Lemmy le ha dedicado canciones, Gene Simmons le produjo su primer album solista, bandas como Destruction la han covereado y su influencia en la música es imposible de enlistar. Su voz es aún una de las más duras, agresivas y particulares del rock y su actitud no se quedaba atrás. Provocativa y sexual, nunca estuvo dispuesta a comprometer su integridad artistica.

Sus inicios musicales (en 1978) estan ligados a The Plasmatics, banda punk con la que grabaría 3 discos (no cuento Maggots:The Record, pues está más ligado a la carrera de solista de Wendy) siendo Coup d'Etat el más significativo - un verdadero obligado en las discografias, en mi puñetera opinión- (en la grabación de este disco Williams recibía tratamiento diario para no dañar permanentemente sus cuerdas vocales.)

Para 1984 iniciaría su carrera solista con la que todavia brindaría varios tatuajes a la música. Entre los recomendados (que van de a huevo, pues)- W.O.W (´84) y Kommander of Kaos (´86).
A principios de los noventa harta de tratar con las personas se dedica a rehabilitar y reintregar animales a la vida salvaje y a trabajar en su tienda de productos naturistas.
La nota explicativa que deja en 1998 tras su suicidio dice mucho más de lo que podría decirse en páginas enteras sobre Wendy y su legado.


I don't believe that people should take their own lives without deep and thoughtful reflection over a considerable period of time. I do believe strongly, however, that the right to do so is one of the most fundamental rights that anyone in a free society should have. For me much of the world makes no sense, but my feelings about what I am doing ring loud and clear to an inner ear and a place where there is no self, only calm.


Sirva pues este brevisímo escrito para recordar a una verdadera joya del rock/shock/punk/metal y cuanta verga de etiqueta quieras ponerle; la genial Wendy O. Williams, en este, el mes que escogió para girarse a la chingada.



Goin´Wild del Kommander of Kaos en el programa de televisión de Joan Rivers del año 1986:



viernes, 13 de marzo de 2009

¿Cómo que un monstruo con un pito gigante no va a funcionar?


Voltee en ambas direcciones con una sonrisa de oreja a oreja y la mano en todo lo alto. ¡No mamen! ¿a nadie más que a mí le gustó? En efecto; y no sólo eso, la interrogante pareció ofensiva: como si les hubiese preguntado si alguna vez habían tenido relaciones sexuales con un perro callejero, sarnoso y moribundo.
- ¿Fue por lo de la eyaculación sobre las motociclistas lesbianas?- insistí. Ninguna respuesta. -Bueno, entonces ¿fue la violación del pequeño gato a manos del monstruo de dos metros de altura? ¿el enano vergón? ¿que las mujeres se pasearan en topless la mitad de la película? ¿las tripas? ¿las vomitadas? ¿que expulsaran excremento directo a la cara de una de las protagonistas? En este punto dejaron de mirarme ¡Puta, ya sé! fue la escena donde despedazan al niño, ¿verdad? Tuve que detenerme porque las caras de los presentes comenzaban a palidecer. ¿Entonces me hacen el favor de explicarme que chingados fue?
Instantes después ya me encontraba fuera de la casa cayendo en cuenta que las personas ahí dentro no me volverían a dirigir la palabra. Todo gracias a una película llamada Feast II: Sloppy Seconds.

Ya la primera entrega había causado una muy buena impresión general y críticas muy positivas por su gran combinación entre el terror y el humor negro y su inteligente manejo de los clichés ( en lo personal ver a Henry Rollins en el rol de un patético motivador con pantalones rosa ya pagaba la película), así que no tuve inconveniente alguno en ver la secuela.
Repitiendo director (John Gulager) y escritores (Patrick Melton y Marcus Dunstain, encargados también de realizar las partes IV & V de Saw, por cierto) y con la mitad del 0..0presupuesto de la primera parte (unos 2 millones de dólares aproximadamente) Feast II es incluso mejor que su predecesora, estirando los límites de la decencia un poco más. Volcada ya de lleno a un humor agrio y absurdo la decepción de una gran cantidad de fanáticos es comprensible, pero la verdad es que la saga de Feast (pues la tercera entrega ya salió) es, desde un principio, un ejercicio situacional. El porqué y el cómo de que unas bizarras criaturas estén sembrando el pánico a su paso no es la declaración principal, pues la cámara está enfocada en la estupidez y el egoísmo del ser humano, las trabas que eso provoca, las ridiculeces de las que se es capaz y la imposibilidad de trabajar junto a otros incluso cuando la vida su pende de un hilo; los monstruos únicamente sirven de excusa para ello.

Autentica heredera de series Z,
Feast II se burla de la moral y las buenas costumbres, de los parámetros dentro del género e incluso de sí misma. Las palabras seriedad y congruencia no están permitidas, a cambio, si puedes desprenderte de ellas, está la posibilidad de mucha diversión libre de culpa. Los protagonistas: el grupo de las bikers lesbis ya mencionadas, dos enanos luchadores (uno enfundado en su traje de Mascarita Sagrada) llamados Thunder y Ligthning, que además, son cerrajeros; un vendedor de autos despectivo e insensible, su esposa Secrets quién cree que tiene la capacidad de volver realidad lo que desea, el amante de esta, que a su vez es el mejor empleado del esposo, un anciano ex marine, sobreviviente desde el inicio de la trilogía; un vago drogadicto y la mujer que abandonó a todos los protagonistas de la primera parte a su suerte. Agrégale una catapulta hecha a base de brassieres y una motocicleta, una pelea estilo lucha libre en el techo de un edificio, efectos especiales baratos, criaturas sedientas de sexo y sangre a plena luz del día, muchas armas, toneladas de autentica idiotez y ni una sola gota de sentido común ¿El resultado? creo que se limita a dos vertientes: la amarás o la odiarás, y en cualquiera de los dos casos puedo prometerte que no se irá al olvido tan facilmente. Ni que tuvieses otra cosa mejor que hacer.


El trailer:







jueves, 12 de marzo de 2009

El hambre de la pantera.


Se escurría un caluroso verano de hace ya una década y un par de años más, cuando tocó a mi puerta. Llegó disfrazado de disco compacto (artefacto alquímico que en aquél entonces me maravillaba y aún hoy pone en tela de juicio mi cordura) escoltado por otro par de de su especie. Había viajado desde Mérida escondido de polizón en una mochila. Raymundo fue sacando los discos sin prisa, pero enseguida pude notar que aquél CD se empeñaba en quedar sobre los demás. El Chapo, (apodo bien ganado por el constante tráfico de material) me dijo- ahí está, para que te mates solo.

Tomé el compacto y leí cuidadosamente -Pantera. Cowboys from hell. Su piel mostraba a cuatro tipos sobrepuestos en la imagen de algún antiguo salón del viejo oeste. Se dejaba maniobrar en las manos como se dejan guiar los leones de circo; con esa mirada indómita que parece decir: pendejo, tu frágil cuello está demasiado cerca de mis dientes. Estoy aquí porque quiero...

El Chapo dijo - ese, maricón, es pa´ que te vayas haciendo hombrecito y dejes de jugar muñecas con Aereosmith - pero yo sabía que era el ente dentro de su prisión plástica el que hablaba a través de los labios de mi amigo. Lo usaba como un títere para cumplir sus propios deseos. Porque su iglesia demanda siempre nuevos acólitos, más predicadores para dominar el mundo (lo cual hizo fácilmente) o erosionar la tierra por capricho, que sé yo.

No había mucho que hacer en realidad. Tomé el disco tembloroso cual ratón acorralado, lo introduje en el reproductor y el mundo se volteó de pies a cabeza, toda coherencia en las formas desapareció; la caja de Pandora fue abierta y miles de oscuras criaturas revolotearon a mi alrededor. Un rato después por la sangre ya corrían prontos e infecciosos varios demonios cuyos nombres tengo grabados, "Shattered", "Domination", "Cowboys from Hell", "The Art OF Shredding" y por supuesto la monumental "Cementery Gates". Se apoderaron de cada célula y en las cavernas de mi cerebro retumbo una voz con fondo de bajo sobrecargado: Me perteneces. Por los siglos de los siglos...

Aún hoy cargo con las cicatrices de aquél día. El día en que la pantera me perforó el cráneo con sus densos colmillos.

BTBAM - El código del progreso



Por más que las generaciones evolucionen, y que los movimientos cambien, siempre hay una constante, un hilo del que podemos jalar para deshebrar y descubrir de dónde viene esa evolución. En la música la influencia a veces no es fácilmente palpable, y se comporta como una penosa y recatada señorita que se esconde ante la mirada del pretendiente. Hay que buscar e insistir mucho, para encontrarse con ella. En otras ocasiones, es más bien una diva, a quién le encanta las miradas ajenas, y se contonea brusca y vigorosa ante quien se ponga enfrente.

El rock/metal progresivo es eso, una especie de diva, imposible de ocultar, entonces el hilo no es tan complicado de seguir:
Yes, Pink Floyd, King Crimson, Rush en los 70´s, Dream Treather, Queensryche en los 80´s y Opeth, Death, Atheist en los 90´s, por nombrar sólo algunos, bueno, si seguimos este patrón, Between the Buried An Me (BTBAM) es la hebra de esta nueva generación.


Con una clara combinación que oscila entre el metal progresivo y el death metal la banda se coloca como uno de los proyectos más frescos que la nueva ola de metal americano ha traído a nuestros oídos. No tienen problemas en pasearse por diferentes estilos, de tal forma que en un instante puedes estar sumergido en un death técnico al puro estilo Atheist, o un metalcore en la vena de Avenged Sevenfold, y al siguiente sentirte en una sesión de jazz.

Formados a principios del milenio en Raleigh, Carolina del Norte, cuentan ya con cinco discos de estudio (uno de ellos, el The Anatomy of... es un álbum de covers que sirven como tributo a los grupos que influenciaron a la banda)


Y como no le veo sentido a defender algo que se defiende por sí solo, mejor les dejo una de las rolas de la banda; no tiene video pero échensela completa, no sean mamones que no tiene desperdicio.

SELKIES THE ENDLESS OBSESSION


Sam Dunn: antropología del Metal

Para Wil.
Gracias por facilitarme el material, hermano, te debo unas frias...


El Heavy Metal es: sexo, plegarias a Satanás, mucho alcohol, vestimenta negra, greñas, amplificadores al tope, violencia y todos esos adjetivos que le enganchan los padres y los ajenos al género. Claro que lo es. Pero no exclusivamente se limita a ello. Detrás de este estilo de vida también hay personas con ideas (bastante coherentes y ordenadas, por cierto), gente que ha escogido la música como forma de expresión y el Metal como lengua natal.

¿Te has imaginado alguna vez lo que es ser un metalero en Irak ? ¿Que para conseguirte un disco de Metal en Corea en los ochentas tenías que esperar a que las multinacionales lo descartaran de su catálogo para poderlo adquirir como basura en algún puerto perdido? te has preguntado cual puede se la temática de una banda israelí? Bueno, a eso se dedica Sam Dunn.


Dunn es un antropólogo canadiense fanático del Metal que recorre el mundo (literalmente) tratando de encontrarle respuestas a preguntas tan viejas como Ozzy Osbourne. ¿Por qué esta música es tan censurada y mal vista en gran parte (si no es es que en todo) del planeta? ¿que hace diferente a un seguidor del Metal a alguien de cualquier otro estilo musical? Dunn te lleva de la mano (no, esta vez no literalmente) a través de dos documentales a conocer las posturas de personas muy importantes dentro del género.

El primero se titula Metal: A Headbanger's Journey es del año 2005 y está enfocado a la historia, la idiosincrasia y la evolución del género. Con un versátil repaso al árbol genealógico metalero, pasando por argumentaciones sobre cual fue la primer banda de Heavy Metal (imperdible la imagen de un "siempre humilde" Alice Cooper, mencionando que a él se le colgó por primera vez ese título) hasta llegar a la escena actual y el futuro del movimiento. Músicos, productores, críticos y fanáticos dan sus puntos de vista respecto a varios temas de la escena metalera. El segundo documental se llama Global Metal (2008) que se enfoca en mostrarnos como el Metal adopta caras diferentes a lo largo y ancho del planeta; que está presente incluso en lugares en los que no tenemos ni la más remota idea de que pudiese existir y que nos hace reconsiderar varias cosas (cuando tener el pelo largo sí puede ser un asunto de vida o muerte y no sólo que tu padres te digan vago, la perspectiva cambia).

El par de documentales está dirigido por Sam Dunn y Scot McFayden, y son tratados de una forma muy inteligente. Nos muestra ambos lados de la moneda de muchas situaciones y actitudes (La explicación del porqué de un atuendo tan saturado e incomodo como el de Rob Halford al estar en medio de un escenario y en contraparte Scott Ian (Anthrax) hablando sobre su decisión de subir a tocar en pantalones cortos; (no es tan banal como suena, creeme). Declaraciones que pudieran parecer tan contrastadas como la de Tom Araya (Slayer), hablando de su cristianismo en relación a su postura musical, Dee Snider (Twisted Sister) opinando del porqué usar ropa femenina y maquillaje como una declaración de virilidad, incluso un Lars Ulrich habla sobre su postura actual acerca de que descarguen su música por internet ( pues en países como Irán es la única manera de conseguir un disco de Metallica). La posición de las mujeres en un ambiente que fomenta la exclusividad del género masculino. El movimiento noruego anticristiano. Incluso temas que pasan tan desapercibidos como el manejo del público (todo buen frontman deberá tomar nota de los comentarios de Bruce Dickinson), el paralelismo de la música clásica y el Heavy Metal, la fusión de géneros y un largo etcétera. La lista de personajes involucrados es, en verdad, enorme y abarca, me atrevo a decir, todos los géneros importantes.

En definitiva un par de Must-See para cualquier fanático y muy interesantes documentales recomendados para todo tipo de personas. Un pequeño viaje que replantea muchas cosas que en ocasiones simplemente damos por sentados, y otras que simplemente permanecen inamovibles, porque son las cosas que vuelven especial a este género que está y estará presente por mucho, mucho tiempo más.

El Air Guitar o la venganza de los nerds


Te encuentras solo en tu habitación, estás escuchando a tu banda favorita a todo volumen cuando de pronto comienzan a sonar los primeros acordes de tu rola preferida: la piel se te enchina, la electricidad comienza a recorrer tus dedos, tus brazos; llega a tu torso y baja hasta la punta de los pies, tu cabeza comienza a agitarse frenéticamente desafiando toda ley establecida. De pronto una guitarra imaginaria se posa en tus manos y te das cuenta que eres el amo de las seis cuerdas; que no es Steve Vai el que toca esos complicadísimos solos, sino tú, y sólo tú. Que si te detienes, la canción termina junto con tu magistral despliegue técnico.
Sí, definitivamente eres un friki (nerd, si eres de los sensibles a los términos despectivos), y sí, has estado haciendo un poco de Air Guitar aún sin saberlo.

Lo que comenzó como una simple expresión física de ritmo incontenible es ahora todo un “arte”, con reglas bien establecidas. Pero primero lo primero, que antes de lavarse las patas hay que jabonarse la cabeza, dijo alguna vez una querida profesora mía.
Como a los ñoños les gusta pensar que tienen un rico linaje que los respalda, aseguran que en el video del festival Woodstock de 1969 se puede observar a Joe Cocker mientras simula tocar la guitarra durante la canción With a Little help from my friends;
por lo tanto esto, para muchos, lo convierte en el padre del Air Guitar (nota personal: creo que al señor Cocker lo último que le pasaba por su cabeza era crear un nuevo pasatiempo para nerdos. Pueden hacerme considerar seriamente que en ese momento pensara en una piscina llena hasta el tope de alcohol, en meterse un periódico entero bañado en LSD, en practicar el Kamasutra con todas y cada una de las mujeres presentes en el Woodstock, pero vamos, ¿Air Guitar? En fin, seamos todos felices).

De cualquier manera, el fenómeno de las guitarras de aire no se haría popular hasta entrados los años ochenta, periodo en el que muchos de los fanáticos comenzaron a emular los movimientos característicos de los guitarristas de Heavy Metal (incluso llegaron a fabricar sus propias guitarras en cartón; para la credibilidad he de suponer).



Aahh, el bendito ocio. Lo sorprendente de todo esto es, el grado de organización al que ha llegado (bueno, si para algo son buenos el Bill Gates y derivados…) Existe un campeonato anual de Air Guitar, en el cual se califica presencia escénica, técnica (no necesitas saber tocar, pero entre más complicado se vean tus movimientos mayor puntuación) y Airness , todo esto por expertos en la materia e incluso por guitarristas conocidos (Tom Morello es uno de ellos) con premios como una guitarra Finnish Fliyng Finn y un amplificador VOX BM diseñado y personalizado por Brian May (Queen). Tambien existen libros (To Air is Human: One Man's Quest to Become the World's Greatest Air Guitarist escrito por Björn Türoque (sencillito y carismático el tipo eh? dejenlo en paz, tiene derecho pues ha ganado el segundo lugar en el campeonato mundial más de 4 ocasiones, vamos, el señor sabe de lo que habla), y un documental llamado Air Guitar Nation (muy recomendable y divertido por cierto).



Así que ya lo sabes, la próxima vez que veas a tu hermano menor idiotizado jugando Guitar Hero por horas, piénsalo dos veces antes de quitarle la televisión para ver tu porno con los gañanes de tus amigos; podría hacerte millonario. Pero no desesperes, mientras tanto puedes reirte de él porque terminará pareciendose a algo como esto:





*Por cierto, por si andas interesado: puedes conseguir guitarras de aire en eBay por la módica cantidad de 3 dolares más envio. Suerte, que se agotan rápido.