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miércoles, 21 de abril de 2010

¡Háblele!(¡pero ya no a mí, cabrón!)

Todo ser humano que tenga un contrato telefónico con Telmex ha recibido alguna vez, al menos, una llamada para “mejorar su paquete de servicios”, tan seguro estoy de ello que de ser lo contrario vives en la matrix o estás muerto.

Bien yo soy una de las otras tantas miles de afortunadas personas que no reciben una sino, en ocasiones, hasta varias llamadas de este tipo al día. Usualmente respondo como una dócil criatura de diostodopoderosisímo con un simple – no señorita(ito), el titular de la línea no se encuentra en esta residencia(que también es la suya) en este momento – y dejo que el discurso de ofertas termine. Gracias. Muy amable. Besos para toda la familia.

Y es que lo entiendo; la persona detrás de la línea es un ser humano ganándose la vida. También sé que su sistema informático es el culpable directo de tanta insistencia pues le envía los números al azar a los operadores que, de nueva cuenta, sólo están cumpliendo con su trabajo. Y lo perdono, aún sabiendo que a pesar de contar con un capital que haría sonrojar a la más hardcore de las pornostars, Telmex no tiene ni la más remota intención de crear una base de datos más inteligente para dejar de importunar a sus clientes.

Mi problema real son los drones, esos personajes que detrás del auricular que solamente reconocen un comando: sí, acepto la oferta. Lo demás es ruido estático por lapsos variados de tiempo entre el silencio que sigue a su propia voz. Hace un par de días me tope con uno; las emanaciones estáticas que surgieron de mis cuerdas vocales fue la siguientes: no, no se encuentra en este momento/ tampoco sé a que hora pueda encontrarlo/sí soy mayor de edad, pero no voy a tomar decisiones acerca de la línea/que no, aunque eso signifique un ahorro significativo/ no me importa/ mira, estamos perdiendo ambos el tiempo/ ¿es una broma?/ ¿En serio no es broma?/ ¡No mames cabrón! estoy tratando de ser amable contigo/ Vete-a-la-verga/ ¡click!

A partir de aquél suceso, este tipo de llamadas se han convertido en mi pasatiempo favorito. Incluso creo que estoy comenzando a tener práctica en eso de las mentadas de madre a distancia. Y aquí me tienen, sentado cómodamente, esperando la siguiente llamada.

Así que, si algún día, por azares del destino terminas marcando a mi casa y lo primero que escuchas es un chingatumadrehijodelachingada, por favor, acepta mis disculpas por adelantado.

miércoles, 14 de abril de 2010

(INDIE) ROCK EN TU IDIOMA

No sé si la industria es extremadamente inteligente o nosotros somos muy ingenuos. El rock en México, en una descripción general, parece un fantasma intermitente. Dependiendo el nivel mediático es posible afirmar o negar su existencia, todo es cuestión de fe.
De algunos años para acá, términos como independiente o underground han cobrado una fuerza avasalladora. Si bien estas expresiones llevan años pululando entre diferentes escenas es hasta hace poco tiempo que aparentemente ha encontrado voz y género propios.
En nuestro país el indie es llamado la vanguardia musical pero ¿México puede hablar de una escena independiente sólida? Sinceramente, lo dudo, si la música indie es una declaración de independencia tal cosa no existe aquí. El internet y sus redes sociales, las herramientas más populares del underground sirven como una pecera para que las multinacionales críen y recojan su nuevo producto de mercado. Y las bandas pican redonditas. Basta una buena cantidad de seguidores en la red para que se de el salto del myspace a EMI o Universal Music.

¿Cuántos se colaron a la fiesta? Pop maquillado con "sonidos experimentales", un poco de sintetizadores retro, una guitarra folk, algunos destellos electro; una pose de tristemente feliz, a fin de cuentas todo aquello que requiera de un poco de esfuerzo auditivo o que caiga en lo inclasificable, es fácilmente clasificado y comercializado como indie. Cada día el panorama está más repleto de bandas hechas al vapor, grupos pre armados, fugaces y los más terminan de polizones en el tren de la creatividad.
Mientras tanto, rock es una palabra cada vez más bifurcada dentro del movimiento nacional. Y el pastel entero se lo lleva la parte que descansa sobre una gruesa pila de dinero, el rock fabricado en letras enormes y luminosas, que te dice: ¡critica y cuestiona! (nosotros te decimos qué). La misma parte que lleva complaciendo desde hace más de dos décadas y contando a los patéticamente aferrados y nostálgicos del rock en tu idioma, fomentando reuniones y giras de despedida una y otra y otra vez.

Reglamento para rockear en el Vive Latino 2010:

Tal vez todavia falta la purga de los años para mirar atrás y contemplar que es lo que queda en píe de todo este alboroto, pero me parece no será mucho.
La música y el rock siguen ahí, antes había que buscarla, ahora simplemente hay que escudriñarla entre todo lo demás.

lunes, 12 de octubre de 2009

¿Sabes que tienes en tu armario?

Dedicado al Chino y su atesorada colección de recuerdos.

Los últimos lunes de 40 se nos han ido en un repaso mental y un viaje temporal a nuestra infancia, culminando con la galería de objetos coleccionables de aquél ayer.

Pepsi cards, Pepsilindros, Monstruos de bolsillo, tazos, muñecos de Batman, de He-man, los rostros intercambiables de Dick Tracy de Gamesa, Dino Riders, Cazafantamas, Monstruos de ritmo de Sabritas y un sin fin de objetos y promociones más revolotearon ante nuestros ojos. Al final el Chino, impulsado por la emoción compartió con nosotros una buena parte de sus reliquias coleccionables. Para mi sorpresa el estado de conservación de la gran mayoría de ellas es excelente (en especial los cuadernillos de Monstruos de bolsillo), y entre broma y broma terminamos cuestionando el valor de ese repertorio. Luego de sanar las dudas, como relámpago fulminante me vino a la mente todo el capital en potencia que hemos perdido a través de los años.

Señores, tengan un trapo a la mano para no morderse los labios:

Si hay algo que distingue a Camel es, dejando de lado la calidad de sus cigarrillos, sus continuas promociones de paquetes con encendedor y diferentes cubrecajetillas. Terreno fértil para el coleccionismo. Si eres uno de esos viciosos y tienes la suerte de tener un cubrecajetillas como el de la imagen, ¡alégrate! tienes $1,500 pesos mexicanos fáciles en el bolsillo.

Las ediciones de comic mexicanas nunca (al menos hasta el día de hoy) han alcanzado el mismo valor monetario de sus contrapartes gringas, sin embargo, también pueden llegar a alcanzar un. nada despreciable costo de demanda. Si entre las cosas de tu padres llegas te topas con algo como esto:

Hazle saber (u ocúltaselo para planes maquiavélicos posteriores) que ese pedazo de papel conocido como el primer número de los 4 fantásticos (Ed. Novedades) tiene un valor aproximado de $3,000.

Con la llegada de los teléfonos públicos por tarjeta, Ladatel fue un nombre muy conocido hace algunos años; si el coraje de escuchar el beep-beep que daba por terminado tu crédito y la llamada con la novia en turno o el ocio de meterla al congelador para tratar de conseguir un par de minutos extra no te impidió romper una de estas:

Te has ganado por derecho propio la posibilidad de venderla hasta en $4,500.

Si en tu casa suelen ser muy generosos con los regalos navideños hay una alta probabilidad de que hayas recibido algo como esto:

Maraj, la nave de los Halcones Galácticos en su empaque original y bien conservado llega a venderse hasta en $5,500.

He-man, otra serie muy popular de los 80´s también cuenta con una gran variedad de figuras de acción y, si por alguna rarísima circunstancia (o señal divina), tienes un lote de diez que nunca llegaste a abrir, ve preparando el bacanal pues prácticamente te puedes llevar unos $9,000 extra a tu cuenta.

Seguimos con más figuras de acción, esta vez de un periodo más antiguo. De la prehistoria propiamente: Dino Riders. OK, aquí es dónde te preguntas ¿cuanto más pueden valer los muñecos de una serie que sólo contó con trece episodios transmitidos al aire? Bueno, incrédulo; esta colección se vende en $15,000. Nada mal ¿no?

Ya se imaginarán el profundo dolor que sentí al identificar entre ellos a mi Chasmosaurus (en medio, el dinosaurio naranja) y el terrible arrepentimiento al usarlo de destapa caños.

Y para terminar con el agónico recuento; volvamos a las historietas. Cuando dije que las ediciones mexicanas no tienen el mismo valor que las americanas no mentía, pero el panorama es diferente si el producto intelectual es nacional. Gabriel Vargas se encargó de darle vida por más de 60 años a una de las familias más reconocidas de México, si conoces a alguien que haya seguido sus andanzas a lo largo de sus 1,616 números bueno, sugiérele que adquiera una caja fuerte pues tiene $75,000 pesos entre todo ese papel.


A ver quién me prohíbe ahora seguir amontonando mis botellas del Soldado de Chocolate.

Nota (para luego no herir susceptibilidades): los precios e imágenes fueron tomados en una rápida excursión por MercadoLibre, no significa entonces que necesariamente ese sea el valor exacto de cada objeto.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Llegó el 40!


40pack

Esta semana Zombie Eaters, un blog al que le tengo un enorme cariño por el contexto en el que fue creado, cerró sus entradas definitivamente (pausa para llanto bajo la regadera)...
Sin embargo, no todo es tristeza y desolación en mi universo macehual. Tenemos un nuevo blog y para celebrarlo su servilleta les regala una buena selección de 40 de los mejores trallazos del thrash; enjoy:



jueves, 25 de junio de 2009

Larga vida al rey...


(1958 - 2009)



Uno de los mejores videos de la historia (y tal vez mi favorito):


domingo, 7 de junio de 2009

Manual auxiliar de consejos para el golpeador de mujeres

Hallar nuestro propósito en la vida es una labor ardua. Pero sin duda, una vez que lo hemos encontrado la mayor parte del camino está recorrido. Si has descubierto que el tuyo es ser un golpeador de mujeres, nosotros queremos facilitarte un poco las cosas.

Este pequeño manual tiene el único propósito de sugerir. Lo que a continuación proponemos no son leyes establecidas, siéntase en libertad de modificar lo que crea necesario o de sustraer lo que considere útil.
Antes que nada hay que tomarse las cosas con mucha calma, el ser un golpeador es un oficio y como tal, lo primero es la preparación. Esto nos lleva al primer punto: el sentido común.

El ser hombre no te asegura que la fuerza bruta está de tu parte. Si vas a enredarte en una pelea con una fémina, asegúrate antes de que seas tú el que la pueda doblegar físicamente. Enfrentarte a una mujer más alta y que tiene el doble de tu peso no es una de las más sabias decisiones que tomarás en tu vida:



Ahora bien, has encontrado a alguien con la masa corporal idónea; excelente, pero ¡no te confíes! Lo sencillo siempre resulta ser lo más efectivo a la hora de la acción y no hay nada de práctico en fanfarronear frente a amigos y extraños. Olvídate de los insultos y el todo el calentamiento previo, las mujeres modernas tienen muy poca tolerancia a estar bajo situaciones humillantes:



En ocasiones, las apariencias engañan, y tanto en el arte de golpear como en el de robar hay una regla básica: nunca, nunca, des la espalda hasta no estar seguro de que tienes una ventaja insuperable. Puede llevarte a sorpresas desagradables que no deseas cuando tu integridad física está de por medio:



Este tipo de descuidos pueden inclinar definitivamente la balanza en tu contra. Considera seriamente esto: si se mueve y actúa como hombre muy probablemente golpee como hombre (dejando de lado el hecho de que tal vez sea un hombre). O simplemente es superior a ti. En cualquiera de los casos, éste es un buen momento para emprender la retirada, o al menos replantearte el objetivo. Aceptar la supremacía del oponente es subir un peldaño más en la escalera del triunfo. Además, no queremos hacer papelones delante de desconocidos:



Ahora bien, ya tenemos a la víctima perfecta. La has estudiado y estás completamente seguro que en un mano a mano no tiene posibilidades. Bueno, hay otro factor tan importante como el propio objetivo: el elemento externo. El escenario es de vital importancia a la hora de actuar. Si no lo puedes controlarlo asegúrate al menos de que no pueda interrumpirte y más importante aún, actuar con alevosía en tu contra:



Esperamos que estos consejos sean de ayuda. No hay fórmula secreta para la perfección, así que los invitamos a ser creativos. Todo está permitido, libérense y dejen la timidez de lado, que para un golpeador profesional palabras como esa no tienen cabida en su diccionario. Anexamos un último video para ejemplificar el grado de maestría que se puede alcanzar si en verdad se le pone mucho empeño:



viernes, 5 de junio de 2009

En el cielo

El sol recogía sus últimas luces cuando el sonido del viejo motor del Datsun 1979 anunció el regreso de Moisés.
- ¡Puta! ¡Al fin, cabrón! escupió Oliverio, al tiempo que se levantaba de la mesa y dejaba a medias el recital de tamborileo de dedos que había iniciado algunos minutos atrás.

La puerta no opuso resistencia alguna y le concedió el paso al recién llegado. Moisés fue recibido por una escolta particular de tres personas que, después de los respectivos saludos oficiales, procedieron a acompañarlo a la cocina.

Matos fue el único que permaneció en su asiento, hipnotizado por la brillante pantalla de televisión. Bebía de su cerveza y fumaba un cigarrillo, alternadamente. El traslado de Moisés y su comitiva interrumpieron aquél trance, provocando un parpadeo que lo trajo de vuelta al mundo de los vivos. - ¿Fuiste a comprarla o a sembrarla? - exclamó. La corte pasó sin embargo, haciendo caso omiso, y el juego absorbió nuevamente la mirada de Matos.


Ya en la cocina, transformada provisionalmente en sala de interrogaciones, Manuel, Palomo y Oliverio comenzaron con los cuestionamientos pertinentes:

-¿Qué pedo, sí conseguiste esa madre?

-A huevo, si les dije que era seguro.

-¿Cuánto compraste?

- Cincuenta varos. Al tiempo que decía esto colocó una bola arrugada de papel periódico de mayor tamaño que un puño sobre la mesa.

- ¡Maá! y ¿está buena?

-Pues claro que está buena, si no ¿pa´qué chingados compro tanta?

-¡Eres mi ídolo, pinche Moy!

-Pues dejen de hacer tanta condenada pregunta y traigan las sabanitas.

Manuel y Palomo salieron dando tropezones aquí y allá, pero al par de minutos estaban de vuelta ya, sin mayor contratiempo. Oliverio, parado junto a Moisés, mantenía la vista fija en las manos de este, emulando la imagen/cliché del apostador callejero tratando de ganar un poco de dinero al adivinar donde quedó la bolita.


- Nunca he aprendido a arrullar al chamaco, me queda como pito flácido después de una buena puñeta, a ver si esta vez le cacho el truco - explicó, como si un compañero invisible le hubiese pedido razón. Cuando Moisés le aplicaba los toques finales a "una de sus más finas creaciones", según sus propias palabras, una bocanada de humo anunció la inminente llegada de alguien proveniente de la sala.

-¿Qué verga hacen, niñas? - La cabeza de Matos ocupó el espacio vacío entre los hombros de Moisés y los de Oliverio. ¿Qué es esa madre? ¿Un pinche Raid? ¿Por qué tan pequeño? ni que te lo fueses a meter por el culo. ¡Quiten, quiten! denle espacio al maestro - dijo, mientras manoteaba al aire y conseguía apoderarse del sitio. Sus manos comenzaron a trabajar lenta pero firmemente, demostrando sin palabra alguna que, efectivamente, era el de mayor experiencia en aquella labor.

Resignados los demás regresaron a la sala, tomando los lugares que tenían inicialmente cuando llegaron un par de horas atrás.
-Pásame una chela- le dijo Palomo a Manuel, indicándole la posición de la nevera, como si este último no tuviese conocimiento de dónde estaban.

-¿Y cómo va el juego? soltó Moisés.

-Cero-cero, respondió uno de ellos.

Con una cara plana, Moisés habló una vez más: Ya sé que cero-cero, puedo ver el marcador, pendejo. Lo que quiero saber es ¿qué tal está?

-Ah... no hay pa´ dónde, como buenos italianos: malos para meter goles. Yo creo que el primero que anote se lleva la copa.

Con exactitud matemática Matos entró a la sala al concluir aquella frase. En su boca descansaba levemente un cigarrillo superdesarrollado, como si por años hubiese abusado de los esteroides.

- ¡A la mierda! esa pendejada es un puto habano, ¡no mames! –casi gritó Moisés, con una cara a la mitad entre la sorpresa y el susto.

-No me salgan maricones y hagan un círculo, mis pequeños saltamontes. Y vayan sacando de una vez el fueguito del amor que esta madre es en caliente... ten Palomo, te cedo el honor, para que veas que no soy culero. Luego dicen que yo me llevo todo lo bueno.

-Como la hermana del Manuelas -
dijo Oliverio tapando parcialmente la boca con la mano y fingiendo la voz.

-¡Chinga tu madre, puto! respondió desafiante Manuel y la risa se soltó al unísono. También este terminó por reir.

Palomo tomó el cigarro y lo encendió Sabía como hacerlo. Sabía como fumarlo, pero la verdad era que, nunca en su vida lo había hecho realmente. Una serie de excelentes relatos inventados velaban su mentira. Cómicos y serios. Como aquella ocasión en la que su madre lo encontró fumando en su habitación, y tuvo que explicar varias veces que aquél olor extraño era incienso exótico, regalo de un amigo que viaja por todas partes de la república -Lo bueno es que mi jefa es inocente y no sabe de eso, que si hubiese estado el viejo... mejor ni pensar - acostumbra a decir en cada reunión.
¿Por qué mentía al respecto? ni él lo sabía bien. Nadie nunca lo presionaba, realmente. Sin embargo, ya estaba ahí y no podía echarse para atrás. Cuestión de honor: mantener la palabra (y la mentira).

Le sobrevino un ataque de tos. Los demás rieron moderadamente.

-¡Chale! pareces nuevo, Palomino. Dijo una voz, que pudo ser cualquiera.

En sentido inverso a las manecillas del reloj el cigarro fue pasando de mano en mano, hasta regresar al punto de partida.

-Dale Paloshit, que el primero es para abrir brecha; ya los demás te caen flojitos, flojitos.

Esta vez Palomo jaló con toda su capacidad pulmonar, cómo si su vida dependiese de ello, como si fuera la última bocanada de aire antes de sumergirse en el agua por tiempo indefinido.
La risa de los otros fue más bien histérica esta vez.

-¡Trancas! Son rondas de a cinco, no de a uno, buey. Ya te fumaste la parte de todos.


Un entumecimiento le llegó de pronto.

- Oye "motas"... si está pesada esta madre. Alcanzó a decir Palomo, antes de comenzar a toser nuevamente.

La confusión con el nombre no les dejó prestar atención. ¡El motas!, repetían y señalaban. Aquél accidental apodo seguiría a Matos el resto de su vida, con el pasar de los años sufriría constantemente de modificaciones hasta terminar siendo Don Motas. Aunque muy pocos recordarían el porqué.

La tercera y cuarta ronda pasaron en relativo silencio. Entonces, antes de que el cigarro cayera de nueva cuenta en sus manos, Palomo se puso de pie.
Aparentemente ninguno de ellos había notado el cambio gradual que con cada serie Palomo sufría. Estaba extremadamente pálido. Parado ahí, con los ojos perdidos, y entrecerrados como animal enfermo soltó sin destinatario particular:

Tengo-ganas-de-vomitar.


Las carcajadas hicieron acto de presencia.

-Pues ve al baño, no me vayas a desmadrar la sala. ¡Pero te aviso que ya te pasamos el turno y estás penalizado! Le dijo Matos mientras lo veía avanzar.

Mecánicamente, Palomo se dirigió hacia el baño cuando, justo a la mitad del camino se detuvo, trastabillo, intentó dar un paso que nunca llegó a ser y finalmente, se desplomó, arqueándose sobre su abdomen.
Segundos más tarde ya se encontraba rodeado por los demás.

-¡Palomo, Palomo!!Responde cabrón!
le pedía Oliverio, casi rogado.

-Ahí déjenlo. Dijo el Matos levantándose luego de pegar el oído contra el pecho de Palomo.

-No chingues, Matos ¿y si se muere? preguntó Manuel, nervioso.

Qué madre se va a morir. - pronunció con una sonrisa- Lo que si te puedo asegurar es que ahorita va volando derechito al cielo.




jueves, 7 de mayo de 2009

Como no hacer un cover de...


Está es una sección robada originalmente de Zombie Eaters. Estoy seguro que el creador intelectual de la misma (Lady Littlekilla) no tendrá problema alguno en dejarme usarla para mis morbosos propósitos...

Navegando por el Yotuve en búsqueda de algún cover interesante me topé con un antiguo video conocido que, cuando estoy deprimido, me ha sacado de apuros en varias ocasiones. Entonces, decidí hacer una pequeña selección de algunas de las versiones "menos agraciadas" del mundo del rock.

Iniciamos en el ámbito amateur. ¿Quién no ha cantado nunca bajo la regadera? ¿quién no se ha emborrachado alguna vez y gritado a todo lo que da con los amigos? Hay alguno que otro que incluso se toma el atrevimiento de grabarse. Y está bien, no pasa nada, en verdad, en la intimidad todo se vale, y si uno es feliz ¿qué más da? El problema radica cuando se pierde el piso y comenzamos a creer que por dejarnos el bigote y el pelo en el pecho uno puede llegar a alcanzar los tonos de Freddy Mercury. Debo mencionar que en ocasiones los allegados son los verdaderos culpables, tratando de ser amables ocultan la verdad, piensan que, tal vez, es sólo una etapa; incluso llegan a animarlos.

Para todos aquellos que acostumbran alentar a sus conocidos sin importar que tan grave parezca la situación, un consejo; cuidado pues, que el resultado puede terminar en algo como lo siguiente, señores:



¿Ven lo que pasa? Ahora supongamos, que no eres únicamente tú el que cree que ha sido bendecido con el don de las artes musicales. No, son cuatro o cinco "virtuosos" más, y por azares del destino, llegan a convergir en una misma escuela, una misma generación, incluso tal vez, en un mismo salón de clases. Digo esas cosas pasan. Si existe Dios, también el Diablo. Y entonces, tenemos ahí a un grupo semiprofesional. Lo que me lleva a mi segundo consejo: no mezclen negocios con el placer. Si deciden organizar una fiesta cerciórense, repito, cerciórense bajo cualquier circunstancia que el invitar a su grupo de amigos a tocar es una buena idea:




Todo lo anterior puedo aceptarlo, ces´t la vie, ¡que más da! Pero ¡coño, no mames las bolas del dragón! Cuando tienes todo un equipo de profesionales, gente seria cuidando tu imagen y tu espalda, cuando vendes miles de discos, llenas estadios y has vuelto loca a toda una generación de mujeres que todavía suspiran y bailan con sus escobas en espera del Leonardo DiCaprio que se congele las bolas en gentil acto de sacrificio por ellas; ¿que necesidad tienes de hacer un ridículo de tal magnitud como este?



Una de las canciones emblema del rock interpretada por la antítesis del género mismo: Celine Dion. Y haciendo dúo con una mujer que se hace llamar Anastacia. Los primeros segundos del video, por otra parte, son impagables. Verla tratar de hacer, lo que yo supongo es, un poco de Air guitar salvaje, y luego el ataque de chiripiorca que le da en un intento de emular el clásico paso de Angus Young, estan grabados en mi memoria, y en la de mi computadora y en un disco compacto de respaldo. No es algo que uno quiera perder por un descuido estúpido, porque si llega a pasar el mundo va a ser un lugar menos colorido.

Por ahí leí que los italianos acostumbran a decir no mezcles la mierda con el chocolate, a lo que me gustaría agregar: ¡felicidades, señora Dion! la combinación le quedó sublime.

miércoles, 6 de mayo de 2009

ROJO, VERDE…ROJO.


Era temprano por la mañana pero el tránsito vehicular ya comenzaba a ponerse pesado. Ajustó de nueva cuenta el espejo retrovisor y metió primera. El semáforo se perdió de vista en el instante exacto cuando este mutaba del introvertido amarillo al inflexible rojo. Un claxon sonó atrás para perderse en la lejanía. Un automóvil lo rebasó al doble exacto de la velocidad que el mantenía y se alejó zigzagueando entre otros carros allá adelante. Alguien se atrevió a pitarle y asomó la mano en una especie de saludo deforme, pero nada más.

A modo de copiloto viajaban dos botellas gemelas de plástico, llenas de un líquido naranja. Bailaban lento y silenciosas; en vaivén hipnótico a lo largo de todo el asiento. Comenzaron a transpirar. Encendió el estéreo. Sin mirar el reproductor adelantó varias canciones hasta la deseada. La repitió varias veces; sólo para aquella estaba del humor correcto.

Otro semáforo.

Rojo. Como una negación de su ser. Dios diciéndole al oído: tú no.

Apenas se hubo detenido un muchacho saltó hacia el panorámico con instintos depredadores ya olvidados por el hombre. Con una franela, alguna vez antes de Cristo roja, comenzó a limpiar el cristal apuradamente con movidas circulares. Mientras; dentro del vehículo, el otro joven buscaba algo dentro de las bolsas del pantalón. Rozó una moneda con la yema del dedo medio, pero no pudo avanzar más - ¡coño! – se dijo entre dientes. Sacó la mano y removió algunos papeles en la hendidura junto a la palanca de velocidades. Peinó con la vista las nuevas partes descubiertas.

Verde.

Con un ademán y sin pronunciar palabra alguna le entregó una vasta explicación que llevaba por título Para la otra al muchacho del cruce. Este acepto aquél monólogo mímico de un movimiento. Sacudió su trapo de un sólo jalón y, sin replica alguna, se dio media vuelta. Un espectro de polvo se desvaneció rápidamente a sus espaldas.

Tramo largo.

Aceleró, comenzaba al fin a recuperar el tiempo perdido. Súbitamente, un rayo de luz lo golpeo en la cara; culpa de una ligera curva en la calle que finalmente lo puso exactamente de frente al sol. En acción defensiva y natural de un hombre a punto del Knock Out, bajo la visera. Varios papeles se dejaron caer de ella, todos en movimientos dispares, trazando garabatos y figuras indescifrables. Los más nobles se entregaron a las piernas del conductor como niños asustados corriendo a la seguridad del padre luego de que una travesura ha salido mal. Los rebeldes, por su parte, huyeron furtivos, escandalosos; bajo el asiento y entre los pedales.
Sin embargo, el cabecilla del motín, un recibo de la luz aún no pagado, fue más atrevido todavía: se lanzó a la cara del conductor para luego aprovechar la corriente de aire y escapar por la ventanilla. Sin percatarse de la exitosa fuga, el conductor soltó un -¡puta! al contemplar el desastre. Aprovechó la proximidad de un nuevo cruce para disminuir la velocidad y recoger todo lo que pudo.

Marcha lenta.

Pasó el tope que precedía ceremoniosamente la intersección, cual criado anunciando la llegada inminente de algún noble. No hubo inclinaciones de cabeza.

Comenzando esta nueva esquina se formaba un cuello de botella que únicamente permitía el paso de un automóvil a la vez. Aceleró desenfadadamente al tiempo que, más adelante, un hombre trotaba apresuradamente junto a su bicicleta, tratando de cruzar la calle. Se vio obligado a reducir la velocidad de nueva cuenta. El hombre atravesó la calle hasta un punto donde los carros estacionados le bloqueaban el camino. Al pasar junto a él, el joven lo siguió con la mirada hasta donde el ángulo natural de su cuello se lo permitió, luego de nueva cuenta, aceleró. Esta vez, por fin, ante la calle despejada. El escape bramó por el repentino cambio de velocidad. Al mirar por el retrovisor observó que el hombre de la bicicleta había encontrado refugio entre dos autos y únicamente su bicicleta asomaba un poco, marcando la línea divisoria entre él y los carros en movimiento.

Un golpe seco en la parte delantera del coche le hizo volver la mirada al frente, sólo para toparse con un panorámico destrozado y oscurecido.

Frenó.

El bulto retrocedió, se deslizó sobre el capirote y cayó al asfalto acompañado de un sonido hueco que nada más los neumáticos delanteros alcanzaron a escuchar.

El cristal, como adornado por decenas de telarañas sobrepuestas se negaba a desmoronarse. El epicentro del golpe estaba coronado con una mancha carmesí traslucida y adornado con un caos de vidrio y astillas.

Respiró, pero le fue imposible tomar mucho más aire del que hubiese deseado. Al frente: la imagen rota del mundo; sucio, sangriento e irreparable. Atrás, mirando por el retrovisor, las personas comenzaban a bajar de sus automóviles, todos fantasmas de una fotografía nítida de alta resolución que le indicaba que todo estaba bien.

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Cómo que un monstruo con un pito gigante no va a funcionar?


Voltee en ambas direcciones con una sonrisa de oreja a oreja y la mano en todo lo alto. ¡No mamen! ¿a nadie más que a mí le gustó? En efecto; y no sólo eso, la interrogante pareció ofensiva: como si les hubiese preguntado si alguna vez habían tenido relaciones sexuales con un perro callejero, sarnoso y moribundo.
- ¿Fue por lo de la eyaculación sobre las motociclistas lesbianas?- insistí. Ninguna respuesta. -Bueno, entonces ¿fue la violación del pequeño gato a manos del monstruo de dos metros de altura? ¿el enano vergón? ¿que las mujeres se pasearan en topless la mitad de la película? ¿las tripas? ¿las vomitadas? ¿que expulsaran excremento directo a la cara de una de las protagonistas? En este punto dejaron de mirarme ¡Puta, ya sé! fue la escena donde despedazan al niño, ¿verdad? Tuve que detenerme porque las caras de los presentes comenzaban a palidecer. ¿Entonces me hacen el favor de explicarme que chingados fue?
Instantes después ya me encontraba fuera de la casa cayendo en cuenta que las personas ahí dentro no me volverían a dirigir la palabra. Todo gracias a una película llamada Feast II: Sloppy Seconds.

Ya la primera entrega había causado una muy buena impresión general y críticas muy positivas por su gran combinación entre el terror y el humor negro y su inteligente manejo de los clichés ( en lo personal ver a Henry Rollins en el rol de un patético motivador con pantalones rosa ya pagaba la película), así que no tuve inconveniente alguno en ver la secuela.
Repitiendo director (John Gulager) y escritores (Patrick Melton y Marcus Dunstain, encargados también de realizar las partes IV & V de Saw, por cierto) y con la mitad del 0..0presupuesto de la primera parte (unos 2 millones de dólares aproximadamente) Feast II es incluso mejor que su predecesora, estirando los límites de la decencia un poco más. Volcada ya de lleno a un humor agrio y absurdo la decepción de una gran cantidad de fanáticos es comprensible, pero la verdad es que la saga de Feast (pues la tercera entrega ya salió) es, desde un principio, un ejercicio situacional. El porqué y el cómo de que unas bizarras criaturas estén sembrando el pánico a su paso no es la declaración principal, pues la cámara está enfocada en la estupidez y el egoísmo del ser humano, las trabas que eso provoca, las ridiculeces de las que se es capaz y la imposibilidad de trabajar junto a otros incluso cuando la vida su pende de un hilo; los monstruos únicamente sirven de excusa para ello.

Autentica heredera de series Z,
Feast II se burla de la moral y las buenas costumbres, de los parámetros dentro del género e incluso de sí misma. Las palabras seriedad y congruencia no están permitidas, a cambio, si puedes desprenderte de ellas, está la posibilidad de mucha diversión libre de culpa. Los protagonistas: el grupo de las bikers lesbis ya mencionadas, dos enanos luchadores (uno enfundado en su traje de Mascarita Sagrada) llamados Thunder y Ligthning, que además, son cerrajeros; un vendedor de autos despectivo e insensible, su esposa Secrets quién cree que tiene la capacidad de volver realidad lo que desea, el amante de esta, que a su vez es el mejor empleado del esposo, un anciano ex marine, sobreviviente desde el inicio de la trilogía; un vago drogadicto y la mujer que abandonó a todos los protagonistas de la primera parte a su suerte. Agrégale una catapulta hecha a base de brassieres y una motocicleta, una pelea estilo lucha libre en el techo de un edificio, efectos especiales baratos, criaturas sedientas de sexo y sangre a plena luz del día, muchas armas, toneladas de autentica idiotez y ni una sola gota de sentido común ¿El resultado? creo que se limita a dos vertientes: la amarás o la odiarás, y en cualquiera de los dos casos puedo prometerte que no se irá al olvido tan facilmente. Ni que tuvieses otra cosa mejor que hacer.


El trailer:







jueves, 12 de marzo de 2009

El Air Guitar o la venganza de los nerds


Te encuentras solo en tu habitación, estás escuchando a tu banda favorita a todo volumen cuando de pronto comienzan a sonar los primeros acordes de tu rola preferida: la piel se te enchina, la electricidad comienza a recorrer tus dedos, tus brazos; llega a tu torso y baja hasta la punta de los pies, tu cabeza comienza a agitarse frenéticamente desafiando toda ley establecida. De pronto una guitarra imaginaria se posa en tus manos y te das cuenta que eres el amo de las seis cuerdas; que no es Steve Vai el que toca esos complicadísimos solos, sino tú, y sólo tú. Que si te detienes, la canción termina junto con tu magistral despliegue técnico.
Sí, definitivamente eres un friki (nerd, si eres de los sensibles a los términos despectivos), y sí, has estado haciendo un poco de Air Guitar aún sin saberlo.

Lo que comenzó como una simple expresión física de ritmo incontenible es ahora todo un “arte”, con reglas bien establecidas. Pero primero lo primero, que antes de lavarse las patas hay que jabonarse la cabeza, dijo alguna vez una querida profesora mía.
Como a los ñoños les gusta pensar que tienen un rico linaje que los respalda, aseguran que en el video del festival Woodstock de 1969 se puede observar a Joe Cocker mientras simula tocar la guitarra durante la canción With a Little help from my friends;
por lo tanto esto, para muchos, lo convierte en el padre del Air Guitar (nota personal: creo que al señor Cocker lo último que le pasaba por su cabeza era crear un nuevo pasatiempo para nerdos. Pueden hacerme considerar seriamente que en ese momento pensara en una piscina llena hasta el tope de alcohol, en meterse un periódico entero bañado en LSD, en practicar el Kamasutra con todas y cada una de las mujeres presentes en el Woodstock, pero vamos, ¿Air Guitar? En fin, seamos todos felices).

De cualquier manera, el fenómeno de las guitarras de aire no se haría popular hasta entrados los años ochenta, periodo en el que muchos de los fanáticos comenzaron a emular los movimientos característicos de los guitarristas de Heavy Metal (incluso llegaron a fabricar sus propias guitarras en cartón; para la credibilidad he de suponer).



Aahh, el bendito ocio. Lo sorprendente de todo esto es, el grado de organización al que ha llegado (bueno, si para algo son buenos el Bill Gates y derivados…) Existe un campeonato anual de Air Guitar, en el cual se califica presencia escénica, técnica (no necesitas saber tocar, pero entre más complicado se vean tus movimientos mayor puntuación) y Airness , todo esto por expertos en la materia e incluso por guitarristas conocidos (Tom Morello es uno de ellos) con premios como una guitarra Finnish Fliyng Finn y un amplificador VOX BM diseñado y personalizado por Brian May (Queen). Tambien existen libros (To Air is Human: One Man's Quest to Become the World's Greatest Air Guitarist escrito por Björn Türoque (sencillito y carismático el tipo eh? dejenlo en paz, tiene derecho pues ha ganado el segundo lugar en el campeonato mundial más de 4 ocasiones, vamos, el señor sabe de lo que habla), y un documental llamado Air Guitar Nation (muy recomendable y divertido por cierto).



Así que ya lo sabes, la próxima vez que veas a tu hermano menor idiotizado jugando Guitar Hero por horas, piénsalo dos veces antes de quitarle la televisión para ver tu porno con los gañanes de tus amigos; podría hacerte millonario. Pero no desesperes, mientras tanto puedes reirte de él porque terminará pareciendose a algo como esto:





*Por cierto, por si andas interesado: puedes conseguir guitarras de aire en eBay por la módica cantidad de 3 dolares más envio. Suerte, que se agotan rápido.